domingo, 27 de febrero de 2011

TALLER COMPLEMENTARIO GRADO 7°

TALLER EN PEQUEÑOS GRUPOS
Leer los textos y realizar las actividades propuestas

¡LA DICHOSA RESPUESTA!

Estaba yo respondiendo a un cuestio­nario de la "Escuela de Padres" a la cual pertenecíamos mi esposa y yo, en el colegio de Javier, uno de nuestros hijos.
Ya me había referido en las respuestas anteriores a nuestras relaciones en familia, a la comprensión de pareja, a la estabilidad matrimonial, al respeto mutuo, a la alegría que tenemos hace unos 17 años.
Pero estaba sin saber qué responder ante una pregunta que veía difícil: ¿Qué necesita Ud. para mantener estable un estado de vida feliz en su familia?".
Llevaba rato meditando la respuesta. De pronto, apareció Karen, nuestra hija de 5 años, en la puerta de la habitación con la bicicleta de su hermano.
-Papi, dijo - tú prometiste que me enseñarías a montaren bicicleta...
-¿Me enseñas ya?
Ciertamente que yo no tenía ninguna gana de ponerme a jugar con ella en ese momento; pensaba en la "dichosa respuesta". Pero a pesar de ello, la llevé al callejón vecino. Ella se montó de un salto y la conduje por unos metros.
Le di un leve empujón y la solté... Vacila un poco, se bamboleó, se echó a reír y^ empezó a pedalear.
¡Suéltame, papi!- me dijo, ya alejándose de mí, mientras yo la observaba. Sentí deseos de correr hacia ella, de sujetar el asiento de su bicicleta, sostener el manubrio, de sentir su cabello contra mi mejilla; pero en vez de ello, grité:
¡Pedalea, hija; pedalea!
En ese preciso momento recordé algo que nos dijo el Padre Nicolás, el presbítero que bendijo nuestro matrimonio, cuando ya salíamos del templo hace 20 años: "Hijos, Dios les ha dado con este sacramento, la fuerza y la sabiduría para conducir la nave de su familia. Déjense llevar por El y manejar el timón. El será el viento que los lleve a buen puerto. Timoneen, hijos; timone­en..."Y nos dio un abrazo para despedirnos.
En ese momento, supe como responder a la pregunta que no había sabido res­ponder.

Comparte con tus compañeros:


Experiencias en las cuales has compartido el aprendizaje de algún di juego, paseo, trabajo, con tus padres.
  1. ¿Quiénes no han tenido estas experiencias? ¿Por qué?.
  2. ¿Cuál era el interrogante que no había podido responder el papá?
  3. ¿En qué momento comprende la respuesta?
  4. ¿Quién ayuda al papá y a la mamá a mantenerse en unión para el bene^ los hijos y de toda la familia? .                                 
  5. ¿Qué gracia les dio el sacramento del matrimonio para ello?.    
  6. ¿Por qué la familia no puede vivir el amor y la unidad sin la ayuda de "Alguien”?.
¿QUÉ DICE LA PALABRA DE DIOS?
Todos /os que son guiados po el Espíritu de Dios, son hijos de Dios.
Pues, no recibisteis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; por el contrarío, habéis recibido un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace decir: ¡Abbá, Padre!. El espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.
Y si somos hijos, también somos herederos;
herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que sufrimos con El, para estar también con El en su gloria. (Romanos 8, 14-17)

El espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad. Porque no sabemos orar como conviene, pero el espíritu mismo ruega a Dios por nosotros, con gemidos que no pueden expresarse en palabras. Y ruega, conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.
(Romanos 8, 26-27)

El paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, El os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho.
(Juan 14, 26)

Para realizar en tu cuaderno:
  1. ¿De qué personaje hablan las citas bíblicas?
  2. Escribe las expresiones que te llamaron la atención.
  3. ¿Por qué?
  4. ¿Cuáles son las actitudes de las personas que tienen el Espíritu Santo?
  5. ¿Qué beneficios traen estas actitudes a la vida familiar?
  6. ¿Por qué el Espíritu Santo, es ese "alguien" que necesitan las familias para vivir el amor y la unidad?
  7. Escribe una oración al Espíritu Santo, pidiendo el amor y la unidad en la familia. Ilustra con dibujos, gráficas, láminas, según tu imaginación creativa.
  8. Comparte tu trabajo en una plenaria.

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